A los 30 proteges a tu familia. A los 60, también puedes agradecerte.
¿Has pensado cómo te gustaría vivir después de los 60 años?
Quizá viajando, disfrutando de tu familia, emprendiendo un proyecto o simplemente teniendo la libertad de decidir qué hacer con tu tiempo.
Hoy quiero dirigirme especialmente a quienes tienen menos de 40 años. Y si tú ya superaste esa edad, te invito a compartir esta información con tus hijos, familiares, amigos o conocidos más jóvenes. Podrías ayudarles a tomar una decisión que agradecerán durante muchos años. Porque el futuro que deseamos disfrutar comienza con las decisiones que tomamos hoy.
Un seguro de vida no es solamente para cuando faltamos
Muchas personas creen que un seguro de vida sirve únicamente para dejar dinero a sus familiares cuando fallecen. Sin embargo, existen seguros que, además de proteger económicamente a nuestros seres queridos, permiten construir valores financieros que podemos aprovechar durante nuestra propia vida.
Un ejemplo es el ORVI 99 de Seguros Monterrey New York Life, un seguro ordinario de vida que combina protección de largo plazo con valores garantizados.
Para comprender sus posibilidades, imaginemos una historia.
A los 30 años: una decisión inteligente
Imagina a Carlos, un profesionista de 30 años que comienza a formar su patrimonio. Carlos contrata un ORVI 99 con una suma asegurada adecuada para proteger a su familia y elige pagar su seguro durante 20 años. Desde el inicio, cuenta con protección por fallecimiento. Si llegara a faltar, sus beneficiarios recibirían la suma asegurada correspondiente, conforme a las condiciones de su póliza. Además, su seguro comienza a desarrollar valores garantizados con el transcurso del tiempo.
A los 50 años: una obligación menos
Han pasado 20 años. Carlos ha terminado de pagar las primas programadas de su seguro y, manteniendo las condiciones contratadas, conserva su protección de vida sin necesidad de continuar pagando la prima básica. Mientras tanto, ha formado un valor en efectivo —es decir, beneficios económicos establecidos en la póliza que el asegurado adquiere con el paso del tiempo, conforme a las condiciones del seguro y que pueden incluir opciones para conservar la protección— que puede consultar en la tabla de valores garantizados de su póliza. Ahora tiene una preocupación financiera menos y un respaldo para el futuro.
A los 60 o 65 años: nuevas oportunidades
Carlos llega a una etapa diferente de su vida. Sus hijos quizá ya son independientes. Su casa está pagada y ahora desea disfrutar de aquello para lo que antes no tenía suficiente tiempo. ¿Viajar? ¿Emprender un pequeño negocio? ¿Complementar sus ingresos? Su seguro puede ofrecerle alternativas. Dependiendo de los valores disponibles y las condiciones contratadas, podría solicitar un préstamo sobre su póliza o utilizar su valor de rescate, que es la cantidad de dinero que el asegurado puede recibir si decide cancelar anticipadamente su seguro. Es importante saber que estas decisiones pueden generar intereses, reducir la protección o incluso cancelar el seguro, según la opción elegida. Por eso, deben analizarse cuidadosamente.
¿Por qué contratarlo siendo joven?
Porque generalmente resulta más favorable contratar un seguro cuando tenemos menos edad y buena salud. Además, podemos elegir plazos de pago que nos permitan terminar de cubrirlo antes de llegar al retiro. ORVI 99 ofrece distintas modalidades de pago y opciones de contratación en dólares o UDIS, que permiten planear la protección a largo plazo. Y hay algo que considero especialmente valioso: con una sola decisión comenzamos a proteger a nuestra familia y a construir una herramienta financiera para nuestro futuro.
Una última reflexión
Cuando tenemos 30 años, cumplir 60 parece algo muy lejano. Pero el tiempo pasa, y llega un momento en que descubrimos que algunas de nuestras mejores decisiones fueron aquellas que tomamos cuando todavía no las necesitábamos. No se trata de dejar de disfrutar el presente para preocuparnos por el futuro. Se trata de encontrar un equilibrio entre ambos.
Porque cuidar de quienes amamos es importante, pero también lo es cuidar de la persona que seremos dentro de 30 años.
Si tienes menos de 40 años, con gusto podemos revisar cómo funcionaría un seguro de estas características en tu caso, de acuerdo con tus necesidades y posibilidades. Y si tienes más de 40, recuerda que nunca está de más revisar tu propia protección y compartir esta información con alguien más joven.
Quizá algún día te lo agradezca.
Hasta el siguiente,
Martín Velázquez
